Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades afirman que los divorcios han disminuido en las dos últimas décadas, pasando de casi un millón en 2000 a menos de 750.000 en 2019. Aunque si está en proceso de solicitar el divorcio, es probable que el destino de su pensión esté en primera línea de su mente. Tiene su cónyuge derecho a una parte de sus cheques de pensión? Estas son las normas que debe conocer.
El divorcio puede alterar sus planes de jubilación. Un asesor financiero puede ayudarle a crear un plan financiero para sus necesidades y objetivos después del divorcio.
Lo básico
Una pensión ganada por uno de los cónyuges suele considerarse un bien común, al igual que otras cuentas de jubilación, como los planes 401(k), 403(b) e IRA, aunque las leyes estatales regulan este último aspecto. Por lo general, lo que se gana antes del matrimonio sigue siendo propiedad individual, mientras que lo que se gana durante el matrimonio se considera un activo conjunto.
Sin embargo, la división de las pensiones en un divorcio no siempre es una situación sencilla. Por un lado, a menos que esté recibiendo activamente una pensión (y por tanto conozca los detalles exactos del importe y la frecuencia de los pagos), puede ser difícil precisar su valor exacto.
Además, aunque una pensión suele considerarse un bien conyugal conjunto, eso no significa que siempre se reparta al 50%. El importe exacto varía en función de la legislación de cada estado y de la parte de la pensión que se haya obtenido durante el matrimonio. Pero es importante recordar que si usted y su cónyuge firmaron un acuerdo prenupcial para proteger su plan de pensiones, su pensión seguirá siendo suya.
Si tiene una pensión militar o gubernamental, éstas se rigen por su propio conjunto de normas específicas y pueden no estar sujetas a las mismas reglas al dividir sus activos en un divorcio.
El lenguaje jurídico
Si tiene una pensión, es probable que haya oído hablar de la Ley de Seguridad de la Jubilación de los Empleados de 1974 (ERISA). Este es el conjunto de normas que protegen a los titulares de pensiones. Sin embargo, en 1984 se promulgó la Ley de Equidad en la Jubilación, que protege las prestaciones de los cónyuges en relación con las pensiones.
Para poder acceder a un porcentaje de tu pensión, tu cónyuge tendría que pedir específicamente su parte en el momento del divorcio, no en el momento de tu jubilación. Esto se hace mediante una orden judicial llamada orden de relaciones domésticas cualificadas (QDRO).
Si su cónyuge tiene derecho a la mitad o a una parte de su pensión, ésta se retiraría en el momento del acuerdo de divorcio y se transferiría a su propia cuenta de jubilación, normalmente una IRA. Es importante tener en cuenta que cuando se utiliza una QDRO, el cónyuge está exento de las ramificaciones fiscales de recibir su pensión.
Varía según el estado
Una regla general a la hora de repartir las pensiones en un divorcio es que un cónyuge recibirá la mitad de lo ganado durante el matrimonio, aunque depende de las leyes de cada estado que regulan este tema.
En los estados de distribución equitativa, los bienes (como la pensión) se dividen de forma equitativa, pero esto no significa necesariamente que sea al 50%. La gran mayoría de los estados son de reparto equitativo. Pero también hay algunos estados con régimen de bienes gananciales, en los que todos los bienes conyugales se dividen simplemente al 50%. Sólo hay nueve estados con régimen de bienes gananciales -Arizona, California, Idaho, Luisiana, Nevada, Nuevo México, Texas, Washington y Wisconsin, con Alaska como opción-, por lo que este régimen es mucho menos común.
El poder de la negociación
Si tienes una pensión y estás en pleno proceso de divorcio, no te limites a entregar la mitad, al menos no al principio. Puede que tenga algunas bazas para negociar. En primer lugar, averigüe si su futuro ex tiene una jubilación propia. Si el valor de la pensión es comparable al suyo, puede ser conveniente que ambos queden en paz. Después de todo, piensa en el dinero que te ahorrarás sólo en abogados.
En segundo lugar, si su cónyuge no tiene una cuenta de jubilación propia equivalente a su pensión, considere la posibilidad de ofrecerle otros bienes matrimoniales conjuntos. Los bienes inmuebles serían su mejor opción en este caso. En lugar de dividir su pensión, intente ofrecer su antigua casa u otro bien inmueble si tiene un valor comparable.
Conclusión
En caso de divorcio, su cónyuge suele tener derecho a una parte de su pensión. Sin embargo, la cantidad que recibirá su cónyuge varía, ya que las leyes que rigen las pensiones en los acuerdos de divorcio varían según el estado.
Además, si tiene una pensión y se está divorciando, siga los siguientes consejos para proteger sus intereses financieros:
- Familiarícese con su plan y sus detalles. Cuanto más sepa antes del acuerdo, mejor.
- Contrate a un abogado con experiencia en pensiones. También puede considerar un especialista en QDRO.
- Sepa que las pensiones militares y gubernamentales tienen sus propias reglas.
- Considere la posibilidad de ofrecer otro activo en lugar de su pensión.
- Averigüe si su estado es de distribución equitativa o de bienes gananciales. Es importante.
- No asuma automáticamente que su pensión se dividirá al 50%. Esto no siempre es así, ya que la mayoría de los acuerdos se basan en lo que se ganó durante el matrimonio.
Consejos para la jubilación
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