Pasar del alquiler a la compra es una gran prioridad para muchos estadounidenses. A todos nos han enseñado que ser propietario de una vivienda es una pieza clave del sueño americano. Pero si estás entre dos trabajos, ¿la propiedad de la vivienda está fuera de tu alcance?? Veamos con más detalle la cuestión de si se puede comprar una casa estando en paro. Si tiene preguntas sobre su situación financiera, considere la posibilidad de consultar a un asesor financiero.
Cubrirse las espaldas
La búsqueda de una hipoteca es un proceso que implica pasar por el aro. Uno de esos aros es hacerse atractivo para los prestamistas hipotecarios. Por lo general, los aspirantes a compradores de vivienda deben contar con algunos elementos: una alta puntuación de crédito, una baja relación entre deudas e ingresos y suficiente dinero para cubrir los pagos mensuales de la hipoteca.
Si actualmente está desempleado, puede ser difícil -pero no imposible- presentar su caso a los prestamistas hipotecarios. Sin embargo, los desempleados que siguen queriendo comprar una casa tienen opciones. Por un lado, puedes estar desempleado y seguir teniendo una alta puntuación crediticia y una baja relación entre deudas e ingresos. Cuanto menor sea su deuda, menos dinero necesitará ingresar para mantenerse en el 36% o por debajo de la relación deuda-ingresos que recomiendan los expertos.
Demostración de fuentes de ingresos alternativas
Algunas personas tienen suficientes ingresos para cubrir una hipoteca aunque no tengan trabajo. Si sus ingresos por inversiones le proporcionan lo suficiente para hacer los pagos mensuales de la hipoteca y pagar también los gastos básicos de la vida, es posible que no tenga muchos problemas para convencer a un prestamista hipotecario de que le ayude a convertirse en comprador de una vivienda. Lo mismo ocurre con cualquier otra fuente de ingresos que pueda tener, ya sea por un acuerdo judicial, la Seguridad Social, una pensión alimenticia, un seguro de vida, un regalo o una herencia. Si tiene una fuente de ingresos no salarial en la que pueda confiar como propietario, los prestamistas hipotecarios deberían estar dispuestos a trabajar con usted, siempre que su puntuación de crédito y su relación deuda-ingresos estén a la altura.
Conseguir una ayuda
Otra opción es depender de los ingresos de otra persona. Si vas a comprar una casa con tu pareja, que está empleada y tiene un crédito sólido y una relación deuda-ingresos baja, puede ser mejor que tu pareja tome la iniciativa en la solicitud de la hipoteca. De esta manera, su desempleo no contará en su contra, siempre y cuando los ingresos de su pareja sean lo suficientemente altos como para cumplir con los estándares de los prestamistas. Si tienes padres u otros parientes ricos que estén dispuestos a ayudarte con el proceso de compra de una casa, puedes hablar de un regalo que te permita satisfacer los requisitos del prestamista mientras estás entre trabajos.
El resultado final
Muchas personas optan por esperar a no tener trabajo antes de precalificar para una hipoteca. Sin embargo, para otros, esperar no es una opción. Si alquilar es más caro que comprar en tu zona, o si hay otras razones de peso para comprar una casa mientras no tienes trabajo, no estás ante una tarea imposible. Siempre que usted -o alguien que esté dispuesto a ayudarle- pueda presentar a los prestamistas una puntuación crediticia alta, una relación deuda-ingresos baja y una fuente de ingresos sólida, convencer a un prestamista hipotecario para que trabaje con usted no debería ser demasiado difícil.
Consejos para la compra de una vivienda
- Habla con un asesor financiero sobre el modo en que la compra de una vivienda se integrará en tu plan financiero general. Encontrar un asesor financiero cualificado no tiene por qué ser difícil. La herramienta gratuita de nuestro equipo le pone en contacto con hasta tres asesores financieros de su zona, y usted puede entrevistar a sus asesores sin coste alguno para decidir cuál es el más adecuado para usted. Si está preparado para encontrar un asesor que le ayude a alcanzar sus objetivos financieros, empiece ya.
- Calcule la cantidad de vivienda que puede permitirse. Con esa cifra en mente, crea un presupuesto mensual y empieza a ahorrar para el pago inicial y los gastos de cierre.